¿Por qué tu pyme necesita un traductor público o un intérprete profesional al importar maquinaria?

Cada vez más pymes argentinas recurren a la importación de maquinaria y repuestos para sostener su producción y crecer. Sin embargo, en ese proceso aparecen barreras invisibles que pueden costar tiempo, dinero y reputación: la comunicación y la documentación en otro idioma. Cuando una pyme argentina importa maquinaria, contar con un traductor público especializado en traducción jurídica y técnica, o un intérprete profesional para las reuniones, es clave para evitar errores costosos.

Muchos empresarios creen que “con inglés básico alcanza” o que “alguien del equipo que es bilingüe puede resolverlo”. Pero la realidad es que los riesgos de improvisar son mucho más altos que el costo de contratar a un profesional especializado.

Errores comunes que conviene evitar

  • Documentación técnica y aduanera. Manuales, certificados de origen, facturas proforma, normas de seguridad. Un error de traducción puede trabar la liberación en aduana o generar multas y demoras.
  • Negociaciones con proveedores. El inglés técnico y el lenguaje diplomático de los contratos no se improvisan. Un intérprete profesional asegura que no haya malentendidos en precios, plazos, garantías o condiciones de pago.
  • Instalación y capacitación. Cuando llega la máquina, suele venir un técnico extranjero. Si tu equipo no entiende cada detalle de la capacitación, el costo de un mal uso o de un mantenimiento incompleto puede ser altísimo.
  • Soporte postventa y reclamos. Ante una falla, la rapidez y precisión en la comunicación con el fabricante es clave. Un traductor especializado evita que un correo ambiguo retrase la solución y prolongue la parada de producción.
  • Cumplimiento normativo. En muchos casos se requieren traducciones juradas para organismos locales. Solo un traductor público matriculado puede garantizar la validez legal de esos documentos.

Por qué no alcanza con “saber inglés”

El inglés general no es inglés técnico ni inglés legal. Un manual de calibración o un contrato de garantía usan terminología específica que requiere formación lingüística y técnica, además del conocimiento del sector.

El bilingüismo no equivale a profesionalismo. Un empleado que “habla inglés” puede defenderse en una reunión social, pero no en una negociación de alto impacto económico en la que se requiere responsabilidad legal, aplomo y el respaldo de los códigos de ética profesionales.

La responsabilidad legal es clave. Solo un traductor público puede dar fe de la exactitud de un documento ante organismos oficiales.

El valor agregado de un traductor o intérprete profesional

  • Protección de tu inversión: evitás pérdidas por errores de comunicación.
  • Ahorro de tiempo y dinero: menos demoras en aduana, instalación y soporte.
  • Seguridad y cumplimiento: documentación válida y capacitación clara para tu equipo.
  • Reputación y confianza: mostrás seriedad frente a proveedores internacionales.

Claves para decidir con seguridad

Importar maquinaria no es solo una operación logística: es una apuesta estratégica para el futuro de tu pyme. Y en esa apuesta, la comunicación precisa y profesional es tan importante como la máquina misma.

Confiar en traductores públicos e intérpretes profesionales no es un gasto: es una inversión en seguridad, eficiencia y crecimiento.

En VML Traducciones acompañamos a pymes, grandes empresas e instituciones en cada etapa de sus proyectos internacionales. Con experiencia en traducción pública, interpretación de conferencias y comunicación técnica, ayudamos a que la información fluya con claridad, precisión y respaldo legal. Nuestro objetivo es que cada cliente pueda enfocarse en su negocio, con la tranquilidad de que la comunicación no será nunca un obstáculo, sino un puente hacia nuevas oportunidades.

Autora: Verónica Magán Laca, traductora pública e intérprete de inglés especializada en desarrollo internacional e industrial.