Las PyMES obtienen numerosos beneficios cuando deciden exportar sus productos y servicios, una operativa comercial que, con la planificación adecuada, retroalimenta las ventajas para toda la cadena productiva.

Parte fundamental de la planificación de las exportaciones consiste en comunicar la oferta a los mercados de destino en los idiomas adecuados. Y es allí donde los traductores profesionales jugamos un rol decisivo para llegar al público extranjero con un mensaje que entiendan, que encuentren familiar, y con el cual se identifiquen.

♦ Diversificación de riesgos:

La globalización impulsa una creciente demanda de productos. Ante cualquier hecho que origine una disminución de la demanda o fluctuaciones internas, las empresas internacionalizadas se verán menos afectadas.

Aquellas que exportan tienen el doble de probabilidades de éxito que las que únicamente operan en el mercado doméstico.

♦ Reducción de costos:

Mejor utilización de las instalaciones, reducción de costos y más poder contractual con los proveedores.

Una mayor demanda puede permitir a las empresas aumentar su producción y, de este modo, hacerlas más rentables, teniendo la posibilidad de colocarlos en el exterior más allá de la estacionalidad y otros factores que condicionen lo local.

Asimismo, al incrementar el volumen de compra de materia prima se pueden obtener mejores condiciones de pago y tiempos de entrega, disminuyendo así el costo de producción por unidad.

♦ Mayor competitividad:

Con la globalización de la economía, cada día se tiene mayor acceso a toda clase de productos provenientes de cualquier parte del mundo; así también se abren nuevas oportunidades de mercado para los productos de nuestro país en otras latitudes. Pero para poder participar en dichos mercados se requiere un producto diferenciado y con un alto valor agregado que lo haga competitivo. Al competir en el mercado internacional, la empresa debe adaptarse a las tecnologías que se utilizan y hacer una inversión.

Una empresa innovadora, que crece en rentabilidad y tecnología, podrá ubicarse a la vanguardia de la competitividad en el propio mercado. Exportar conlleva la necesidad de mejorar los recursos disponibles, por ejemplo, modernizando los instrumentos de gestión y puede generar la oportunidad para mejorar la producción en función de las características de la demanda existente en el exterior.

♦ Mejora de la imagen empresarial:

El acceso al mercado internacional eleva el prestigio de las empresas en el mercado interno.

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Autora: Verónica Magán Laca, traductora pública e intérprete de inglés especializada en desarrollo internacional e industrial.

Fuente: https://www.cac.com.ar/